LAS CASETAS DE LA PLAYA DE SAN LORENZO

Ubicación

Paseo Marítimo, Av. Rufo García Rendueles

Resumen del legado

Época de origen: desde antes de 1840 en Pando. Madera móvil desde 1860.

Ubicación principal histórica: San Lorenzo desde 1875.

Impacto turístico: desarrollo de balnearios, visita de la reina Isabel II.

Popularidad ciudadana: auge en los años 60‑70, socialmente muy valoradas.

Situación actual: símbolo estacional, casetas multicolores alquilables.

Las casetas de la Playa de San Lorenzo de Gijón

Las casetas han evolucionado desde sencillas cabinas de lona hasta convertirse en una tradición muy querida que define la identidad veraniega gijonesa. Son funcionales como vestuario íntimo y su valor fotográfico y social las mantiene vigentes en el imaginario local.

Un Destino para Todos

Orígenes y primeros modelos

A mediados del siglo XIX, ya existían casetas en la antigua playa de Pando (actual zona de Poniente), usadas desde antes de 1840 como vestidores rudimentarios de lona. Desde 1860 empezaron a fabricarse en madera, con ruedas para acercarlas a la orilla y tiradas por caballos. Estaban diseñadas para albergar a unas cuatro personas y equipadas con espejo, estantes y depósitos para lavarse. La playa de Pando desapareció con el desarrollo industrial, desplazándose la actividad a la playa de San Lorenzo en torno a 1875, donde se implantaron estas casetas de las que se mantiene la tradición hoy en día.

Un toque real y la etapa de los balnearios

En 1858, durante una visita de 19 días, la reina Isabel II pasó el verano en Gijón y usó su propia caseta de baño en Pando: una estructura lujosa, con muebles finos y equipada sobre raíles para deslizarla al mar y preservar su intimidad.

Etapa de los balnearios

Entre 1874 y 1936, la playa de San Lorenzo fue escenario de cuatro balnearios de prestigio: La Favorita, La Sultana, Las Carolinas y La Cantábrica. Estas instalaciones conviven con las casetas en la arena, sustituyendo progresivamente el uso original por un turismo más burgués. Los balnearios se destruyeron en 1936 durante la Guerra Civil, mientras que las casetas coloridas siguieron poblando San Lorenzo con más fuerza que nunca.

Auge popular en el siglo XX

En los años 1960‑70, llegaron a existir más de 600 casetas en San Lorenzo. Cada persona las compraba y las empresas las montaban y mantenían por unas 350 pesetas por temporada. La vida útil de cada caseta era de unos 12‑14 años. Por entonces eran puntos de encuentro social diario. Muchas personas bajaban a cantar, hablar o compartir la tarde desde dentro de esas estructuras.

Tradición actual

Hoy en día, unas 100‑125 casetas multicolores decoran la playa de San Lorenzo como símbolo del inicio del verano
En 2022, por ejemplo, se autorizaron 115 casetas (frente al récord de 175 en 2012). El alquiler estival costaba unos 500 € por temporada o 15 € por día, con alquileres gestionados por empresas locales y parte de lo recaudado destinado a fines sociales

Playa de San Lorenzo ( Gijón ) a vista de drone. Autor Asturias desde un drone

Ubicación de la Playa de San Lorenzo